Volumen XXI - Nº 89
Enero/Febrero 2010
Dossier: Validez de los criterios de internación en conductas suicidas: por qué, cuándo, cómo.
  • Gustavo Federico Carlsson
    Médico Psiquiatra (UBA).
    Presidente Honorario del Capítulo de Emergencias Psiquiátricas (APSA).
    Jefe de Psiquiatría del Centro Privado de Psicoterapias.
    E-mail: gcarlsson@fibertel.com.ar

Resumen

La hospitalización sigue siendo una de las alternativas consideradas en primer término por los terapeutas para el tratamiento del suicidio. Ello se debe, por un lado, a las creencias erróneas de que el suicidio se puede predecir y que la internación resulta la intervención más eficaz para prevenir la muerte. Por el otro, a la alta emocionalidad que surge de la situación y el temor al litigio. La experiencia actual muestra que la internación realizada como respuesta automática frente a un paciente con conductas suicidas conlleva efectos deletéreos significativos, incluso iatrogénicos. Entre ellos se consignan la estigmatización, la disminución de la autoeficacia percibida, la ruptura de los vínculos terapéuticos y el refuerzo positivo en las conductas autoagresivas no fatales. Distinguir entre las diferentes situaciones incluidas dentro del espectro suicida y considerar las conductas suicidas como un modo disfuncional de resolución de conflictos permite hoy desarrollar estrategias terapéuticas apropiadas para cada caso, permitiendo -por ende- acotar las indicaciones de la internación. El artículo plantea como objetivo central alentar a los profesionales a no considerar la hospitalización como primera alternativa, y que -en caso de existir criterios claros para internar- se recurra a ella como parte de una estrategia global, minimizando los efectos adversos y prestando especial cuidado a la continuidad entre las diferentes instancias (ambulatorias, internación y post-alta).

Palabras claves:Suicidio - Conducta suicida - Autoagresión - Internación - Hospitalización – Estrategia.

VALIDITY OF HOSPITALIZATION CRITERIA IN SUICIDE BEHAVIORS: WHY, WHEN, HOW?
Summary

In the treatment of suicide, hospitalization is still considered one of the therapists’ first choices. This alternative is chosen, on one hand, under the false belief that suicide can be predicted and that internment is the most effective intervention to prevent death. On the other hand, the situation elicits high emotional arousal, and therapists might be afraid of legal repercussion. Current experience shows that choosing hospitalization as an automatic response when treating a patient with suicidal behaviors can lead to significant negative effects, including iatrogenic ones. Among them are: stigma, lower perceived self-efficacy, the breakage of therapeutic alliance, and positive reinforcement of nonfatal auto-aggressive behaviors. Distinguishing between different situations included in the suicidal spectrum and considering suicidal behaviors as a dysfunctional mode of problem solving allow therapists to develop adequate strategies for each particular case, thus narrowing the indications to intern. Present article’s main objective is to encourage professionals not to consider hospitalization as their first alternative, and that -in case there are firm criteria to intern- they could turn to it as part of a global strategy, minimizing negative effects and with special care in the continuity between the different instances (ambulatory, internment, and post discharge).

Key words:Suicide – Suicidal behaviors – Self harm – Hospitalization – Strategy.