Volumen XV— Nº58
Noviembre/Diciembre 2004
DOSSIER - Tratamiento farmacológico del trastorno límite de la personalidad
  • S. Mazaira

Resumen

El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por un patrón persistente de inestabilidad en la regulación afectiva, el control de los impulsos, las relaciones interpersonales y la imagen personal. Los signos clínicos incluyen la incontinencia emocional, agresión impulsiva, reiteradas automutilaciones, y tendencias suicidas crónicas, lo que hace a estos pacientes usuarios frecuentes de los sistemas de salud. El tratamiento de esta clase de pacientes (muy dependientes, con una gran tendencia a sobreestimar el poder de los fármacos prescriptos) se debe organizar sobre una estrategia psicoterapéutica, que ayudará alpaciente a manejar sus relaciones interpersonales problemáticas. El abordaje psicofarmacológico es útil pero es limitado, otorgándole al paciente alivio sintomático. Cuando el blanco son los síntomas afectivos, los antidepresivos tipo ISRS son la mejor opción. Si el paciente presenta un patrón de síntomas comportamentales, entonces el psiquiatra usará un antidepresivo tipo ISRS solo o combinado con un estabilizador del ánimo o un antipsicótico. Finalmente, si el paciente tiene síntomas psicóticos transitorios, entonces el uso temporario de fármacos antipsicóticos es la regla.

Palabras claves:Trastorno límite de la personalidad – Tratamiento farmacológico – Antidepresivos – Antipsicóticos típicos – Antipsicóticos atípicos – Benzodiazepinas – Estabilizadores del ánimo.

PHARMACOLOGICAL TREATMENT OF BORDERLINE PERSONALITY DISORDER
Summary

Borderline personality disorder is characterised by a pervasive pattern of instability in affect regulation, impulse control, interpersonal relationships and self image. Clinical signs of the disorder include emotional dysregulation, impulsive aggression, repeated self-injury, and chronic suicidal tendencies, which make these patients frequent users of mental health resources. The treatment of this kind of patients (very dependent, with a great tendency to overestimating the power of the drugs prescribed) must be organized over a psychotherapeutic strategy, which will help them to deal with their troublesome relationships. The psychopharmacological approach is useful but is limited, giving the borderline patients a symptomatic relief. When the affective symptoms are the target, drugs like the SSRI antidepressants are the best choice. If the patient presents a behavioural dyscontrol pattern, then the psychiatrist will prescribe an SSRI alone or with a mood stabilizer or an antipsychotic. Finally, if the patient has transient psychotic symptoms, then the temporary use of typical or atypical antipsychotics is the rule.

Key words:Borderline personality disorder – Pharmacological treatment – Antidepressants – Typical antipsychotics – Atypical antipsychotics – Benzodiazepines – Mood stabilizers.