Nº145 - Volumen XXX
Mayo/Junio 2019
DOSSIER - Percepción, marca y representación: tres puntos cardinales para orientar una teoría y una práctica psicosomáticas.
  • Jorge C. Ulnik
    Psicoanalista (APA) y psiquiatra. Profesor Regular Adjunto, Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, Facultad de Medicina, UBA. Profesor Regular Asociado, Fisiopatología y enfermedades psicosomáticas, Facultad de Psicología, UBA. Responsable del área de psicosomática del Master de psicoterapias psicoanalíticas, Universidad Complutense de Madrid.
    E-mail: jorgeulnik@gmail.com

Resumen

La concepción acerca de la capacidad de simbolizar en los pacientes con enfermedades somáticas se puede enriquecer si consideramos distintos niveles de simbolización.
En función de ello, se postula que hay somatizaciones que solo indican un exceso, otras que imitan un estímulo o una escena imaginaria y otras que simbolizan una situación afectiva y vincular compleja.
Para abordarlas se propone estudiar la relación entre percepción, marca y representación, teniendo en cuenta la relación entre el mundo, el cuerpo y el otro.
Como un banner en la calle felicitando una graduación o anunciando un evento privado, el proceso de condensación del cuerpo, el mundo y el otro queda fijado en la piel o en un órgano y expuesto ante todos como una marca que se pueda percibir para siempre.
Todo funciona como si esa marca ha quedado inscripta en forma separada de la que promueve las palabras y el lenguaje, la ha reemplazado para enfrentar determinadas realidades y ha quedado ligada a una inervación, un órgano, una reacción química o una expresión genética.
La persona y el cuerpo del analista deben permitirse quedar involucrados en ese evento privado por medio de una transferencia particular que debe ser comprendida e interpretada por medio de actos analíticos y de una actitud más activa que la tradicional, sin perder de vista los conocimientos más consistentes de su teoría y su práctica.
Palabras clave:Psicosomática – Psicoanálisis – Somatización – Cuerpo – Marca – Representación encarnada.

PERCEPTION, MARK AND REPRESENTATION: THREE CARDINAL POINTS TO GUIDE A PSYCHOSOMATIC THEORY AND PRACTICE
Summary

The conception about the ability to symbolize in patients with somatic diseases can be enriched if we consider different levels of symbolization.
Based on this, in this paper it is postulated that there are somatizations that only indicate an excess, others that mimic a stimulus or an imaginary scene and others that symbolize an affective situation and complex links in conflict.
To address them, it is proposed to study the relationship between perception, mark and representation, taking into account the relationship between the world, the body and the other.
Like a banner on the street congratulating a graduation or announcing a private event, the process of condensation of the body, the world and the other is fixed on the skin or on an organ and exposed to all as a mark that can be perceived forever. Everything works as if that mark has been registered separately from the one that promotes words and language, has replaced it to face certain realities and has been linked to an innervation, an organ, a chemical reaction or a genetic expression.
The person and the body of the analyst must allow themselves to be involved in that private event through a particular transference that must be understood and interpreted through analytical acts and a more active attitude than the traditional one, without losing sight of the most consistent knowledge of his theory and practice.

Key words:Psychosomatics – Psychoanalysis – Somatization – Body – Mark – Embodied representation.