VERTEX - Revista Argentina de Psiquiatría
  Volumen XII— Nº44
Junio/Julio/Agosto 2001


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  • SUMARIO:
    • Dossier: “Demencia”

      • Deterioro cognitivo leve, una entidad cuestionable
        A. B. Golimstok      Leer Resumen

      • Síntomas comportamentales y psicológicos de las Demencias (SCPD). Nuevas líneas de investigación
        J. Szulik      Leer Resumen

      • Depresión y enfermedad de Alzheimer
        J. J. Herrera      Leer Resumen

      • Demencia frontotemporal
        C. Serrano, C. G. Ranalli, J. Butman, R. F. Allegri      Leer Resumen

      • Terapéutica farmacológica de la esfera cognitiva: pesente y futuro
        C. A. Mangone      Leer Resumen

      • Objetivos y recursos de la psicoterapia en la vejez
        L. Salvarezza      Leer Resumen




    • Introducción

      Luego de mucho tiempo, Vertex. Revista Argentina de Psiquiatría dedica nuevamente su Sección Dossier al tema de las demencias, un problema médico y sociosanitario cuya prevalencia, junto con la de todos los cuadros patológicos mentales de la tercera edad, está creciendo.

      ¿Cuál es su importancia? Ya antes de la denominada "década del cerebro" (1990- 1999), se la llamó "la epidemia del próximo siglo"[1]. Esto remite al aumento acelerado de la cantidad proporcional y absoluta de individuos mayores de 65 años en el mundo y a la disminución - especialmente en los países más desarrollados- de los nacimientos.

      Este aumento de adultos mayores genera un aumento en la cantidad de casos de demencia, pues el factor de riesgo más importante para padecer uno de estos síndromes es la edad[3, 4, 5, 6, 7, 8, 10].

      Pese a que muchos países latinoamericanos tienen altas tasas de nacimientos y su pirámide poblacional presenta una amplia base, no ocurre lo mismo en nuestro país. En la Argentina, la pirámide de población presenta forma invertida[7]. El crecimiento poblacional general en el período 1960-1990 fue del 39%. La franja de sujetos menores de 25 años aumentó un 13%, mientras que la de individuos mayores de 65 años creció un 89% y el de mayores de 85 años un 231%[1]. Un 12,54% de la población está compuesto por mayores de 60 años (62% pertenece al sexo femenino) con una expectativa de vida de 71 años[7]. El porcentaje de dementes es alto, similar al de los países desar rollados y, pese a que aún no se ha completado el estudio de prevalencia, se calcula que esta sería comparable a la de Uruguay (4,03%), Chile (5,96%) y Brasil (3,42%)[7].

      Un aspecto importante es que se ha demostrado que la educación tiene un papel protector en relación con la demencia. La Argentina tiene un alto porcentaje de iletrados funcionales (aquellos sujetos con menos de cuatro años de educación formal), lo que aumenta el riesgo de presentar cuadros demenciales en la población[7]. Otro aspecto importante es el económico.

      El costo del cuidado y tratamiento de una persona que padece demencia es alto y aumenta a medida que progresa la severidad del cuadro y con la aparición de trastornos de conducta. En los EE.UU. se calcula dicho costo entre U$D 10.000 y U$D 65.000 por paciente y por año, según la gravedad del cuadro[7, 9].
      Tampoco debemos dejar de lado el problema del tratamiento. En un estudio sobre 1674 casos de individuos mayores de 65 años que ingresaban en una obra social, se halló que las drogas más recetadas son las benzodiacepinas, las que continúan siendo utilizadas más allá de un plazo razonable y por diversos síntomas, sin tomar en consideración los riesgos que ello conlleva, especialmente en la población añosa.

      Otro tanto ocurre con el tratamiento antidepresivo, utilizándose como drogas de primera línea a los tricíclicos (en lugar de ISRS), en dosis y tiempos inadecuados, muchas veces administrados por médicos no especialistas[ 2].

      Por lo antedicho, Mangone y cols.[7] consideran que el problema que ya enfrentamos empeorará en un futuro próximo, y que se ve agravado porque “la gran mayoría de los médicos generalistas considera normal, dentro del proceso de envejecimiento, a los deterioros cognitivos o conductuales, o que los mismos son secundarios a arteriosclerosis cerebral (...).

      El sistema sanitario no está preparado, VERTEX Rev. Arg. de Psiquiat. 2001, Vol. XII "no existen geriátricos especializados ni personal debidamente entrenado". Latinoamérica "está envejeciendo muy aceleradamente, mucho más que las regiones más desarrolladas, pero con menor infraestructura médica, social y económica y una falta de conciencia del problema que ya debemos afrontar”[7]. “La falta de políticas para encarar esta problemática llevará a un desastre”[1].
      Es por ello que hemos decidido publicar un Dossier sobre las demencias. Por la importancia epidemiológica y sanitaria del tema a nivel mundial y por las desventajas en que se halla nuestro país para enfrentarlo.

      Para ello hemos convocado a destacados especialistas argentinos de reconocida trayectoria internacional.
      Angel Golimstok, en “El deterioro cognitivo leve. Una entidad cuestionable”, se refiere al conflictivo problema de los olvidos y quejas por trastornos de memoria, tan frecuentes. Nos plantea si estos son, realmente, el inicio de un cuadro demencial, en especial de tipo Alzheimer, o si existen "olvidos benignos" que no tendrán mayor trascendencia. ¿Existen realmente como síndromes o sólo son "artefactos" diagnósticos? Esto tiene implicancias terapéuticas importantes, habiéndose comprobado que cuanto antes se medique un cuadro demencial mejor será su evolución.
      Frente al costo de las drogas y sus efectos secundarios, estos deterioros ¿deben ser medicados o no? Los “Síntomas comportamentales y psicológicos de las demencias (SCPD)”: Nuevas líneas de investigación, son minuciosamente tratados por Judith Szulik, resaltando la prevalencia e importancia de los mismos en la evolución de los cuadros demenciales.

      Es de señalar que los síntomas psicológicos han dejado de ser considerados secundarios al trastorno cognitivo y se los considera parte integrante del cuadro demencial. Además, su tratamiento es más efectivo que el de los trastornos cognitivos, hecho de gran relevancia clínica.

      Julio Herrera se refiere al problema de la relación “Depresión y enfermedad de Alzheimer”, a las dificultades diagnósticas que se presentan, a su frecuente coexistencia y a la importancia de un tratamiento enérgico de la depresión para mejorar la calidad y duración de la vida y evitar sus efectos directos sobre el trastorno cognitivo.

      Los Dres. Serrano, Ranalli, Butman y Allegri nos ofrecen un completo panorama de las “Demencias Frontotemporales”, un cuadro descrito como tal hace pocos años, unificando diversas nomenclaturas a partir del desarrollo de pruebas de diagnóstico neuropsicológico más precisas que permitieron diferenciarlo mejor de la enfermedad de Alzheimer. En muchos de estos casos se consulta en primera instancia a los psiquíatras, ya que debutan con síntomas de conducta y cambios en la personalidad.

      Carlos Mangone, en “Terapéutica farmacológica de la esfera cognitiva: presente y futuro”, se refiere al permanentemente cambiante problema del tratamiento farmacológico de este cuadro y a todas las drogas que, a falta de un tratamiento realmente etiológico, permiten mejorar los síntomas, prolongar la vida y mejorar la calidad de la misma, tanto para el paciente como para sus allegados.

      Leopoldo Salvarezza, por su parte, ampliando el foco de análisis a todo el espectro de trastornos mentales de los adultos mayores, nos trae en su artículo “Objetivos y recursos de la psicoterapia en la vejez”, una visión psicoanalítica del problema del tratamiento en tercera edad. Ofreciendo su dilatada experiencia en un antiguo debate, que data de los escritos freudianos, opina que el psicoanálisis y sus derivados psicoterapéuticos son métodos aplicables y muy útiles en esta población.

      Esperamos que estos artículos contribuyan a que el pesimista panorama presentado más arriba pueda ser revertido, por el bien de nuestros pacientes y sus familiares y de la sociedad toda.

      Pablo M. Gabay y Daniel Matusevich


      Bibliografía
      1. Arizaga R. L., Epidemiología de las demencias, en Demencia .
      2. Enfoque Multidisciplinario. Mangone C. A., Arizaga R. L., Allegri R. F. et al., Ed. Sagitario, Buenos Aires, 1997, 495 págs. (p.37-60).
      3. Comesaña Díaz E., Taragano F., Here rra J., Gabay P. et al., Comisión Nacional de Geronto Neuropsiquiatría AAP. Psicofarmacología geriátrica. Perfiles de prescripción en una muestra de 1674 casos de la Capital Federal. Comunicaciones. 5(8): 54, 1998 .
      4. Cummings J.L. y Benson D.F., Dementia: A clinical approach . Butterworths, Boston, 1983.
      5. Eastwood M., Los factores de riesgo de la demencia: hipótesis actuales y epidemiología. Revista Clínica Española, 1 8 5 (supl.1):14-15, 1989.
      6. Finkel S. I. y Burns A., Introduction. Behavioral and Psychological Symptoms of Dementia (BPSD): A clinical and res e a rch update. International Psychogeriatrics 12 (suppl. 1): 9-12, 2000.
      7. Finkel S. I. Burns A. y Cohen G., Overv i e w. Behavioral and Psychological Symptoms of Dementia (BPSD): A clinical and research update. International Psychogeriatrics 12 (supple. 1):13-18, 2000.
      8. Mangone C. A., Arizaga R. L., Allegri R. F. et al., La demencia en Latinoamérica. Rev. Neurol. Arg. 25(3):108-112, 2000.
      9. Mateos Alvarez R. y Rodríguez López A., Epidemiología de las demencias: perspectivas metodológicas y datos de prevalencia. Monografías Médicas Jano 3(4):21-30, 1989.
      10. Neumann P. J., The economic implications of early diagnosis and treatment of Azheimer's disease. En Practical Alzheimer's disease management (Symposium), 151st APA Annual Meeting, To ronto, 1998.
      11. Rovner B. W., Psychotic disorders among patients in longt e rm facilities, en Practical approaches to the treatment of psychoses in the elderly (Symposium),:(27-35), 151st APA Annual Meeting, Toronto, 1998.