VERTEX - Revista Argentina de Psiquiatría
  Volumen XI— Nº40
Junio/Julio/Agosto 2000


   Descargue este número en su PC

  • SUMARIO:
    • Dossier

      • Nuestra psiquiatría doscientos años después
        G. Lanteri-Laura     Leer Resumen

      • Origen y estructura del "aparato de influencia" en la esquizofrenia
        R. Horacio Etchegoyen     Leer Resumen

      • Mito y filosofía. Comentarios a partir del psicoanálisis
        Lía Ricón     Leer Resumen

      • Controversias entre los modelos adaptacionistas de la psiquiatría y la ciencia evolucionista
        B. Dubrovsky     Leer Resumen

      • Bioética y Salud Mental
        Fernando Lolas     Leer Resumen

      • La psicofarmacología de la última década
        Sergio L. Rojtenberg     Leer Resumen

      • El juicio de insanía en la Grecia clásica,
        Elpidio R. Olivera     Leer Resumen

      • La influencia de la biología sobre la psiquiatría
        Noel Feldman     Leer Resumen

      • ¿Qué hacer con la transferencia en psiquiatría?
        F. Caroli     Leer Resumen

      • Tratamiento grupal ambulatorio de pacientes esquizofrénicos y otras psicosis deficitarias
        M. Amenta, M. Campi, A. Goldchluk, W. Kirschbaum, F. Postare, V. Villar     Leer Resumen

      • ¿Corre peligro la psiquiatría pública? La situación en Francia
        Pierre Noël     Leer Resumen

      • Entrevista a Salomón Resnik
        Martín Reca

      • In Memoriam ?
        Profesor Doctor Exequias Bringas Núñez, José Luis Fitó. Adhieren al aniversario de Vertex





    • EDITORIAL

      Una década. Han transcurrido 10 años desde que Vertex, Revista Argentina de Psiquiatría salió a encontrarse con los psiquiatras argentinos. El proyecto comenzó a diseñarse unos años antes en los pliegues de la democracia recientemente recuperada en Argentina. Quienes la imaginábamos, estábamos convencidos de la necesidad de crear, en el espacio de nuestra especialidad, un órgano que diera cuenta de la producción de los profesionales locales, de sus orientaciones teóricas, de las prácticas realizadas en sus instituciones asistenciales, de la situación sanitaria en el campo de la Salud Mental. No era un desafío menor. El surco trazado por grandes iniciativas anteriores como el marcado por Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, dirigida por el recordado Guillermo Vidal, constituía un ejemplo y un acicate para integrarnos a una tarea compleja.

      La idea fundacional nació de una larga y fuerte amistad entre sus actuales Directores y tuvo, así, la impronta de un eje franco-argentino que luego se insertó en el espacio internacional.

      Luego de numerosos avatares, en Agosto de 1990, entregamos el primer número. Ya había comenzado a conformarse el equipo que la sostuvo durante todos estos años. Para atender a la tarea de lanzamiento convocamos a un colega de larga trayectoria en nuestro país y en Chile y España: Rodolfo Daniel Spiguel. Fue él quien nos presentó al talentoso diseñador Alfredo Saavedra que, generosamente, creó el logotipo que nos distingue y el primer diseño de tapa e interior. Spiguel nos acompañó los tres primeros años aportando conocimientos, contactos e ideas de entre las cuales se destacaron, particularmente, esos detalles, centrados en la plástica y la literatura, que contribuyeron a dar una "personalidad" a Vertex La Dirección para el área europea, dinamizada por Dominique Wintrebert, aportó, desde el principio, una fecunda integración de la producción científica nacional y extranjera en las páginas de Vertex. Fue así como entre otras importantes contribuciones nos llegaron entrevistas originales a personalidades como Margaret Tustin, Maud Mannoni, Jean Bergeret, y otros.

      Un elemento central de nuestro proyecto fue, y es, su vocación por expresar un panorama nacional lo más amplio posible. Ese federalismo nos alentó desde el principio. Fue precisamente en Córdoba que se integraron los primeros miembros de nuestro Comité Científico: José Rapela, Elpidio Olivera, Sylvia Bermann y el Prof. Exequias Bringas Nuñez. Luego fue Santa Fe con Noel Feldman, Carlos Solomonoff, Pablo Zöpke y Aldo Mozzotti; Mendoza con Eduardo Rodriguez Echandía y, enseguida, Buenos Aires con Fernando Alvarez, Isidoro Berenstein, R. Horacio Etchegoyen, Oscar Gershanik, Anibal Goldchluk, Miguel Angel Matterazzi, Lía Ricón, Hugo Vezzetti y Luis María Zieher.

      Los corresponsales fueron designados siguiendo el misma principio federal. El primer equipo estuvo formado por Marta Cortés, Carlos Curtó y Alberto Sassatelli en Córdoba; Marité Colovini en Santa Fe; Jorge Pelegrini en Río Negro; José Luis Tuñón en Chubut; José Garcilaso en Entre Ríos; Benigno Gutierrez en Mendoza y Norberto Conti, Diego Friedman, Pablo Gabay, Ana Inés López Acosta y Nuria Stepansky en Buenos Aires. La mayoría sigue con nosotros; algunos, por cambios en sus lugares de trabajo, transfirieron a otros colegas la responsabilidad de las corresponsalías que aumentaron incesantemente en número y continúan haciéndolo hasta cubrir todos los centros asistenciales y formativos del país. Diana Kamienny fue nuestra primera corresponsal en el exterior. Rápidamente se agregaron otros argentinos residentes en diferentes países que se sintieron convocados por el proyecto Vertex. Desde el inicio contamos también con el apoyo de conocidos especialistas del espacio internacional: Peter Berner, Bernardo Dubrovsky, François Caroli, Georges Lanteri-Laura, Pierre Noël, Héctor Pelegrina Cetrán, Bertrand Samuel Lajeunesse y tantos otros.

      El incremento del trabajo nos condujo a incorporar, a fines de 1994, una Secretaría de Redacción a la estructura organizativa de la revista. La misma, coordinada por Norberto Aldo Conti, estuvo formada inicialmente por Fabián Triskier y Sergio Strejilevich y fue aumentando el número de sus integrantes hasta conformar el equipo actual del Comité Editorial que presentamos en este número. Sobre ese ámbito de discusión y trabajo, verdadero caldero de ideas, recayó la responsabilidad de diseñar los contenidos de Vertex y coordinar con el Comité de arbitraje la lectura crítica de los trabajos recibidos. Creemos que su cometido se ha cumplido con creces y que la incorporación de nuevos miembros, realizada este año, mejorará el saldo de su actividad.

      En los años siguientes, como se puede apreciar en nuestra portada actual, se incorporaron a los diferentes estamentos de nuestro equipo muchos otros colegas, del país y del exterior, prestigiándolos y contribuyendo con sus conocimientos y criterios a conformar el perfil de Vertex. Los contactos y relaciones de la revista se extendieron más allá de nuestras fronteras y participamos de encuentros de editores de publicaciones científicas de habla castellana. Hoy tenemos un intercambio fluido con colegas y revistas de todos los horizontes. Casi mil artículos, entrevistas, reseñas bibliográficas, informes de Congresos y reuniones científicas escritos por varios cientos de psiquiatras argentinos y extranjeros constituyen un índice de la dinámica de Vertex.

      Pudimos así ingresar al acopio bibliográfico "Literatura Latinoamericano en Ciencias de la Salud" (LILACS), y estamos en condiciones de incorporarnos en forma inminente al Index Medicus con lo que los artículos publicados tendrán una difusión aun mayor. Para completar esa tarea levantamos en Internet, a partir de este número, una página web (www.editorialpolemos.com) que contiene toda la información sobre Vertex.

      La particular etapa que atraviesa nuestra especialidad desde hace un par de décadas -esa crisis paradigmática que tan bien define Georges Lanteri-Laura- se vió reflejada en la selección de temas y en la orientación de los artículos de la revista. Integrar a nuestra publicación la masa de conocimientos, diferentes orientaciones y perspectivas teóricas, presentes en la psiquiatría contemporánea ha significado un esfuerzo particular y constante del Comité Editorial. La forma en que los lectores ven reflejados sus diversos intereses en nuestras páginas habla del éxito obtenido en ese sentido. Más de un millar de colegas regularmente suscriptores y otro tanto de psiquiatras que frecuentan Vertex varias veces al año dan testimonio de ello. Sin duda que no todo ha sido fácil. Las penurias económicas atravesadas por nuestro país, en particular en el rubro editorial, nos confrontaron a menudo con grandes dificultades materiales en la producción de la revista. Sin embargo, el apoyo otorgado por la industria farmaceútica permitió remontar momentos difíciles y entregar sin falta y puntualmente, en la primera quincena de cada trimestre, el ejemplar correspondiente.

      La puesta en páginas contó con la creatividad y la colaboración de la diseñadora Mabel Penette que supo soportar las correciones reiteradas y hacer las sugerencias certeras de una profesional competente. El historiador del libro Roger Chartier dice que una publicación se construye a partir de tres vertientes: la dada por su condición de objeto material, la que intenta transmitir su contenido y la que aportan sus lectores. Hemos puesto el mayor cuidado y preocupación por garantizar lo primero. Para ello elegimos un diseño que incluyera el color y la ilustración acompañando al texto científico. Fue una apuesta arriesgada que hoy se ve ampliamente justificada al comprobar que grandes publicaciones mundiales, anteriormente caracterizadas por la monótona sobriedad tradicional en las revistas médicas, comienzan a adoptar un criterio semejante. Del contenido se hizo cargo, con nuestra intermediación comprometida, el sujeto colectivo conformado por la comunidad de especialistas que publican en Vertex. Por fin los lectores, apropiándose de las ideas lanzadas a navegar por la revista, terminan haciendo "su" número de Vertex a través del caleidoscopio de su subjetividad. Una empresa colectiva que nos une con el lazo de esa particular pasión que anima a los hombres cuando reflexionan sobre su condición humana y la locura.

      Al cabo de esta década de trabajo reiteramos para los años por venir la misma invitación de nuestro primer editorial: "... a todos aquellos que se sienten concernidos por el destino de nuestra especialidad a participar en esta experiencia dando su punto de vista, proponiendo trabajos, aportando sus críticas a la redacción".

      Nos alienta el deseo de aprehender cada vez desde más cerca la verdad que se desprende de la experiencia. Queremos compartir con quienes nos acompañen en esa aventura, el riesgo de asomarnos a la duda crítica, a los límites que impone un no-saber radical inherente a nuestras prácticas. A la pasión de seguir operando sin renunciar a la ciencia a nociones provisorias que no dejen fuera la dimensión humana de la locura.

      Al tiempo que no concebimos la renuncia a una psicopatología sobre la cual asentar nuestra reflexión, ubicamos a la clínica como fuente orientadora de nuestros asertos. Una exigencia ética impregna esa gestión.

      Seguimos en ruta.

      J. C. Stagnaro - D. Wintrebert